Cómo enseñar a un perro órdenes básicas: sentado, tumbado y quieto

Puedes enseñar a tu perro «sentado», «tumbado» y «quieto» en casa, sin material especial: bastan unos minutos al día, premios pequeños y paciencia. La clave es sencilla: premia lo que quieres y sube la dificultad poco a poco.

Antes de empezar: reglas para todas las órdenes

Entrena en sesiones cortas, lo ideal es dos o tres veces al día durante unos cinco minutos, porque las sesiones largas cansan al perro y se pierde la diversión. El premio debe llegar en uno o dos segundos tras la conducta correcta; si no, tu perro no entiende por qué lo recibe. Usa una palabra por orden, siempre la misma, y dila una sola vez en lugar de repetirla sin parar. Cuenta los premios dentro de la ración diaria para que no engorde y empieza en una habitación tranquila y sin distracciones.

Sentado: la mejor orden para empezar

Sostén un premio junto al hocico de tu perro y súbelo despacio hacia arriba y un poco hacia atrás por encima de la cabeza. El hocico lo sigue y el trasero baja solo al suelo. En el momento en que se siente, di «sí» y dale el premio. Tras unas cuantas repeticiones, di «sentado» justo antes de mover la mano y retira el señuelo poco a poco: primero premia con la otra mano y después solo de vez en cuando. La mayoría de los perros aprenden a sentarse en pocos días.

Tumbado y quieto: se apoyan en sentado

Para «tumbado», con el perro sentado baja el premio desde el hocico hasta el suelo, entre las patas delanteras, y se estirará para seguirlo. Si se levanta una y otra vez, mueve el premio más despacio. Para «quieto», pide sentado o tumbado, di «quieto», enseña la palma de la mano, espera un segundo y premia. Después aumenta una sola cosa cada vez: duración, distancia o distracciones, nunca las tres a la vez. Si tu perro rompe el «quieto», no es desobediencia, simplemente has avanzado demasiado rápido: vuelve un paso atrás.

Ven: la orden que puede salvar una vida

Enseña la llamada en casa o en un espacio vallado, no directamente en un parque lleno de perros. Di «ven» con voz alegre cuando tu perro esté cerca y prémialo con algo especial, como un trocito de queso o su juguete favorito. No llames nunca a tu perro para algo desagradable, como un baño o una regañina, o «ven» se convertirá en un mal recuerdo y dejará de acudir. Suéltalo en espacios abiertos solo cuando la llamada funcione de forma fiable, incluso con distracciones.

Errores frecuentes al entrenar las órdenes

El error más común es repetir la orden una y otra vez, así el perro aprende que solo tiene que responder a la cuarta. El segundo es entrenar en mal momento, con el perro cansado, hambriento o sobreexcitado nada más llegar a casa. El tercero es subir la dificultad demasiado deprisa: un perro que en un sitio nuevo parece haber «olvidado» sentarse no ha olvidado nada, solo necesita más repeticiones allí. La rabia y los gritos no tienen lugar en el adiestramiento, no enseñan nada y solo hacen perder la confianza.

La forma de entrenar también depende de la raza. Un Border collie listo puede aprender una orden en pocas repeticiones, un Beagle guiado por el olfato necesita más paciencia y mejores premios, y un Akita Inu independiente agradece sobre todo la constancia. Encontrarás más razas en nuestra guía de razas; el artículo sobre el primer día con un cachorro muestra qué esperar, y cada cuánto pasear a un perro explica cómo encajan los paseos en el entrenamiento.

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