Cómo enseñar a un perro a no tirar de la correa

Un perro que te arrastra por la calle no es malo ni «dominante». Simplemente camina más rápido que tú y ha aprendido que tirar funciona: cada vez que tiró, se acercó a algo interesante. La buena noticia es que cualquier perro puede aprender a pasear con la correa suelta. Hacen falta reglas claras, el equipo adecuado y mucha repetición.

Por qué los perros tiran de la correa

El ritmo natural de un perro es más rápido que el paso humano, y fuera le esperan olores, perros y personas por todas partes. Si tu perro tira y tú lo sigues, recibe un premio: avanza. Cada paseo así refuerza el tirón. También influye la energía acumulada. Un perro que se ha pasado el día tumbado en casa sale disparado como un muelle, y hasta el mejor educado tirará.

Equipo: qué ayuda y qué no

Para entrenar, usa una correa normal de 1,5 a 2 metros y un arnés en forma de Y bien ajustado que no presione la garganta ni limite los hombros. Un arnés con anilla en el pecho puede reducir los tirones en perros fuertes. Deja la correa extensible para otro momento, porque con ella el perro aprende que tirar le da más espacio. No recomendamos collares de ahorque ni de púas: causan dolor, pueden lesionar el cuello y solo le enseñan estrés. Lleva una bolsa de premios pequeños y blandos que se coman rápido.

Método 1: quédate quieto como un árbol

En cuanto la correa se tense, detente y quédate quieto. No digas nada ni des tirones. En el momento en que tu perro afloje la correa, por ejemplo al girarse o dar un paso atrás, di «sí» y sigue caminando. Así aprende que tirar detiene el paseo y la correa suelta lo hace avanzar. En los primeros paseos solo recorrerás unos metros, y es normal. La clave es la constancia: un solo paseo en el que tirar vuelva a funcionar te hará retroceder.

Método 2: premia la posición junto a tu pierna y cambia de dirección

Siempre que tu perro camine a tu lado con la correa suelta, dale un premio justo junto a tu pierna. Al principio cada pocos pasos, después con menos frecuencia. Tu perro descubrirá que el sitio a tu lado vale la pena. Si se lanza hacia delante, date la vuelta y camina en sentido contrario. Cuando te alcance, felicítalo y prémialo. Puedes combinar ambos métodos, y funcionan tanto con cachorros como con perros adultos.

Cómo lograr que el entrenamiento dure

Empieza en casa o en el jardín, donde hay pocas distracciones, luego pasa a una calle tranquila y por último al parque. Haz sesiones cortas, de diez a quince minutos, y deja que tu perro gaste energía antes jugando o lanzándole la pelota. También necesita tiempo para olfatear: dale una señal clara, como «libre», cuando pueda explorar, y después vuelve a la caminata a tu lado. Cuenta con que pasear bien con la correa suelta lleva semanas o meses. Las órdenes básicas ayudan mucho; te las explicamos en cómo enseñar a un perro órdenes básicas.

Los errores más comunes

El mayor error es la falta de constancia. Si un día toleras los tirones y otro no, tu perro aprende que vale la pena intentarlo. El segundo es dar tirones a la correa, que duelen y no resuelven nada. El tercero es entrenar a un perro sin desfogar en un lugar concurrido donde no puede tener éxito. Y ojo con la familia: si una persona sigue las reglas y otra deja tirar al perro, el entrenamiento no avanza.

A algunas razas les cuesta más. El husky siberiano se crio para tirar de trineos, un labrador lleno de energía quiere llegar el primero a todo, al beagle lo guía el olfato y el dálmata, antiguo perro de carruaje incansable, necesita mucho ejercicio antes de calmarse. Con ellos necesitarás más paciencia. Cuántos paseos necesita un perro lo explicamos en cada cuánto sacar a pasear al perro, y encontrarás más razas en nuestro diccionario de razas.

¿Serías capaz de pasear a un perro cada día, haga el tiempo que haga?

TestDog simula el cuidado real de un perro: comidas y paseos en tiempo real y pasos reales del podómetro de tu móvil. No enseñará a tu perro a no tirar, pero te mostrará si puedes mantener los paseos de mañana y de noche. Prueba esta responsabilidad antes de adoptar un perro de verdad.